Monday, June 08, 2015

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Los resultados electorales que se empiezan a conocer, tras la jornada cívica de este domingo 7 de junio son, en muchos sentidos, muy deprimentes. Políticamente, si así se le quiere llamar a la consolidación de la dictadura, la afluencia de votantes ha mostrado el peor de los rostros, el de la corrupción económica y de principios de la misma gente, en todos los estratos de la sociedad mexicana. Socialmente, ha cundido la desilusión y la desesperación entre la población. Ha permeado, en las frágiles conciencias ciudadanas, las nociones de violencia y muerte, de riqueza y esclavitud justificada por dinero, es prostitución y es degeneración moral.
Hay un elemento visible que ha aflorado en este proceso electoral y que es el más temible –me toco experimentarlo personalmente- es el fantasma del fascismo que recorre a zancadas el país, particularmente el sur del estado de México y específicamente, en Tejupilco. Que se transmite como infección, contagiada como peste bubónica, a través de la peor gente –la corrupta y sus familias, clase media baja que no lee ni se informa, aislados en una ínsula que se degrada por la soledad- que experimenta el placer perverso de censurar la libertad de expresión y de copiar los peores ejemplos de la sociedad yanqui: la de la tiranía de las mayorías.
El otro peligro, que es parte de la misma pinza que se cierra sobre la libertad, la independencia y todo vestigio de Autoridad en nuestro país, es el crimen, organizado políticamente. Se considera que por lo menos uno de cada tres puestos de elección disputados este fin de semana, se encuentra bajo control criminal.  
El panorama con que hemos despertado en México tras las elecciones es similar al de Alemania entre 1933-1939, el de la división entre los Volksgenossen (compañeros de la nación) El Gemeinschaftsfremde (residentes)… Creo que me recuerda más el Episodio III, el de la Venganza de los Sith, que decidió el retiro escondido, el destierro de Obi Wan Kenobi, hasta que la Fuerza nos acompañe.
Antes de irnos, leamos este importante testimonio, lectura obligada que da la Autoridad de un periodista que analiza en cinco puntos, la situación que golpea el ánimo nacional.
“Sé que la libertad de expresión es de quien la trabaja, como la tierra que soñó Zapata”, señaló Carlos Payán Velver El director fundador de La Jornada también se refirió a la amenaza que supone para el periodismo en México la connivencia entre narcotraficantes y mafias con las instituciones públicas… “el crimen organizado campea por casi todas las regiones del país, amparado con frecuencia por las autoridades”.
Sobre las dificultades del oficio…
Durante los años que dediqué  al ejercicio del periodismo, los mejores de mi vida,  aprendí que había que destacar cuáles eran las presiones que había que enfrentar para llevar a cabo esta tarea, y tener muy claro quién o quienes tratarían de obstaculizar su desempeño.
1. En primer lugar, la presión del poder gubernamental: Uno de los enemigos principales de la libertad de expresión y de su correlativo,  la libertad de prensa,  es la  presión que ejerce  el poder gubernamental desde sus diversas instancias.
Un ejemplo de algo ocurrido a principios del siglo XX, en México. Tras la caída de Porfirio Díaz. A poco, el ejército porfirista, que había quedado intacto y del cual estaba al frente  Victoriano Huerta, se levantó en armas, derrocó al Presidente Madero y lo llevó vivo, junto con el vicepresidente José María Pino Suárez, a la Prisión de Lecumberri, donde ambos fueron asesinados.
La viuda de Madero quiso ver el cadáver de su marido. Primero le negaron esa posibilidad, y luego le dijeron que se hiciera presente al día siguiente. Por las calles de la ciudad de México, los voceadores de prensa ofrecieron un periódico que anunciaba que la viuda del Presidente Madero se había suicidado frente al cadáver de su marido. Ella, entre tanto, preparaba en su casa la maleta para salir del país. ¿Qué había sucedido? Que sus amigos y familiares le habían aconsejado que no acudiera a la cita, porque la podían matar. La versión del suicidio había sido anticipada por el gobierno golpista para encubrir el crimen que planeaba realizar. El periódico lo dio por hecho y difundió la noticia...
Poco tiempo después, el senador Belisario Domínguez denunció ante el Senado de la República la manipulación de la información con respecto a los crímenes cometidos por el gobierno usurpador, y el silencio cómplice de los medios. El general Victoriano Huerta, quien había dado el golpe, mandó apresar a Domínguez. Como castigo ejemplarizante, le cortaron la lengua y lo mataron.
En 1954, el Partido Revolucionario Institucional –PRI- establece  el otorgamiento, cada año,  de la Medalla Belisario Domínguez a quienes hayan hecho suya la lucha ejemplar por la democracia y la libertad de expresión. Vaya ironía.
Hace apenas unos meses, a la periodista mexicana Carmen Aristegui, quien cuenta con una enorme audiencia, la despidieron de la empresa televisiva en la que trabajaba con un pretexto burocrático. ¿La verdadera razón? Presión del Gobierno sobre la empresa televisiva, por un reportaje de Carmen sobre la mansión espectacular que le habría regalado a Enrique Peña Nieto, una cierta empresa constructora, que había obtenido la licencia para una red de trenes de alta velocidad, entre otras concesiones del gobierno.
2. Otra dificultad: la presión de la iglesia: Hace un par de años, en dos estados de la República mexicana, los respectivos Congresos aprobaron sendas leyes sobre el aborto. Indignados, los Obispos de esas localidades advirtieron a su grey y a los legisladores que si no echaban para atrás esas leyes, serían excomulgados y se consumirían en el infierno… el Estado laico se hizo cómplice de la coacción. Los legisladores convocaron nuevamente a sus Congresos y  echaron abajo la aprobación del aborto….
Otro caso: El periódico La Jornada, y la propia periodista Carmen Aristegui empezaron a dar cuenta de las denuncias en contra del sacerdote Marcial Maciel, creador de Los Legionarios de Cristo, Sobre Maciel pesaban acusaciones directas, en México y en España, de ejercer pederastia contra menores de edad que se educaban en sus instituciones, a los que engañaba con argumentos ruines y viles. Ante la creciente presión en su contra, Maciel recurrió entonces a los fieles empresarios que protegían y financiaban sus proyectos millonarios, y les pidió que retiraran cualquier anuncio de sus productos que pudiera aparecer en La Jornada. Así lo hicieron en el acto...
3. La presión de los empresarios: Hay que saber que cuando los empresarios hablan de libertad de expresión, en realidad están hablando de libertad de empresa. No hay que olvidar que en la inmensa mayoría de los casos, los periódicos, y ni se diga ya la televisión, son propiedad de empresarios, y no de periodistas. De entrada los medios están copados... Tienen dueño, y ese dueño tiene intereses particulares, y utiliza el medio a su favor…
No puedo referirme a los empresarios metiéndolos a todos en un mismo saco; no me lo perdonaría Carlos Slim, de quien se dice que es el más rico de todos, todos. Cuando lo conocí, no era tan millonario como ahora, y llegamos a ser grandes amigos. Un día cenando juntos me dijo, Oye, tocayo, tu periódico tiene muy poca publicidad. Es cierto, le dije, el gobierno y los empresarios nos bloquean.
Entonces me preguntó, ¿aceptarías que te enviara una?... y empezó a enviarme regularmente avisos de una llantera que poseía. Me dijo: cuando los demás empresarios de llanteras vean esto, pensarán, Slim lo hizo apoyándose en un buen estudio de mercadeo, y van a empezar a enviarte publicidad ellos también. Así fue, efectivamente. A partir de entonces, Slim nunca dejó de apoyar al periódico, pese a la presión del gobierno para no lo hiciera, y pese a que los contenidos del diario no eran propiamente afines con su ideología.
Pero una cosa lleva a otra, endemoniadamente, cómo no recordar aquí a un gran ausente, pero tan presente siempre en nuestros corazones y en sus prodigiosas novelas, Gabriel García Márquez. Nos estrenábamos con La Jornada montando los primeros números Cero, y García Márquez, llega a visitarnos. Nos encuentra a Carmen Lira y a mí, y nos dice: Escribí un relato sobre Chile y quiero que lo publique La Jornada.
Yo volteo a mirar a Carmen  y luego a Gabriel, y les digo, pero si ustedes saben bien que nosotros no tenemos ni en que caernos muertos… No voy a cobrarte nada –me dice Gabo- es un regalo para La Jornada… Dos días después su reportaje salió impreso en nuestras páginas. Le llamé para agradecerle y para decirle que lo había vendido a diarios de los otros dos estados. -Dónde te consigno los dineros de la venta –le pregunté… -Que sean para el periódico –me dijo-. ¡O para la revolución!
4. El crimen organizado y su vínculo orgánico con el poder político: En un principio, en México las acciones de los narcotraficantes y las mafias se daban principalmente en los territorios que ocupaban en los Estados periféricos. Periodista que informaba al respecto, era periodista que amanecía muerto al otro día.
El centro del país, la ciudad de México vino a vivirlo en carne propia cuando  en 1984 asesinaron en plena calle y de cinco tiros por la espalda al periodista Manuel Buendía. Posteriormente, su asesino aparecería a su vez asesinado, pero ya no de cinco tiros, sino de 120 puñaladas… El día anterior, Buendía le había comentado a José Antonio Zorrilla, Jefe de la Policía Política, que estaba a punto de publicar una lista con los nombres de conocidas personalidades asociadas al narco. Zorrilla había sido el único que estaba al tanto… Según la investigación posterior, el asesinato de Buendía fue producto de una operación conjunta de las autoridades policiacas  y el narcotráfico.
Treinta años después, el crimen organizado campea por casi todas las regiones del país, amparado con frecuencia por las autoridades…Todos los presentes conocemos bien el caso aterrador de los cuarenta y tres estudiantes desaparecidos recientemente en el Estado de Guerrero. Este sea quizá el ejemplo más doloroso de lo que puede llegar a hacer el crimen organizado, cuando su socio y cómplice es la autoridad.
5. La democracia: En este universo, en el que la democracia ha pasado a ser un espejismo, o un autoengaño, me atrevo a preguntar dónde existirá realmente esa libertad de expresión de la que hablamos… Porque cuando tratamos de defenderla, ¿qué estamos defendiendo?
No dejo de pensar cuál es su exacta dimensión, y  si en su búsqueda y defensa como derecho inalienable, no hemos terminado por trivializarla y vaciarla de contenido, como hace todo aquel que la esgrime para difamar, para ocultar, para enriquecerse, para justificar el abuso de la fuerza o del poder.
Confieso que  no tengo respuestas precisas para este atolladero. Es más, ya va quedando poco de mi memoria….Me quedan sí, intactas, las convicciones profundas. Las lecciones más hondas que aprendí durante el ejercicio del oficio. Me gustaría enunciarles las que a mi entender, son y seguirán siendo las básicas.
Creo que los medios deben de tener un código de conducta periodística ceñido a una ética estricta, que recorra de arriba abajo la tarea,  a manera de guía y coraza protectora, que sea ampliamente conocida y compartida tanto por los periodistas como por los lectores. No se debe ejercer el derecho a la libertad de expresión para calumniar, mentir, injuriar o denigrar, pues con ello solo la dejamos caer en el vacío.
La libertad de expresión sólo existe como parodia allí donde se violan los demás derechos humanos. No olvidar que un periódico es producto de un quehacer colectivo. Estar del lado de las víctimas, de los ofendidos y humillados, de los pobres de la tierra, de los indefensos.
Ahí donde hay violencia, ahí debe hacerse presente el periodista, sabiendo que con su información podrá hacer retroceder la barbarie.
El periodista no debe estar contra el Gobierno, pero sí ser siempre independiente de él, enfrentándolo, alzando una voz crítica. El periodista debe asumir que la profesión que ejerce, es de alto riesgo. … Cada periodista carga sobre sus espaldas los peligros que debe aprender a sortear, y los halagos y prebendas con los que no se dejará comprar. Puedo decirles a ustedes, que el periodismo, cuando es honesto y va en serio, es una profesión de alto riesgo. Como puede ser la de un minero que baja a las profundidades de un socavón
Vámonos al remate: Dos son los hechos más importantes de mi vida: ingresar al Partido Comunista Mexicano e ingresar al periodismo lugar… donde he pasado grandes momentos, aventuras intensas y por supuesto los días más felices y gratos de mi existencia.
Quiero decir ante ustedes una cosa que tengo muy clara en medio de tantas dudas, y que para mí es una certeza moral: sé que la libertad de expresión vive en quien lucha por ella, palmo a palmo, poco a poco, o, a veces, a grades saltos, sin descanso, sin temor, tratando de evadir las  zonas de peligro.

Sé que la libertad de expresión es de quien la trabaja, como la tierra que soñó Zapata.

Thursday, June 04, 2015

LA DUDA

Escribí este ensayo hace más de tres décadas, gracias a mi encuentro con Aristóteles. Pasaporte a la libertad, dos años después de presentarlo en la FCPyS UNAM, elegí la vida libre, sabia y bella. Se trata solamente de una parte del tratado de la Ética y es la relativa a la deliberación y la elección. Es decir sobre aquello que hoy en día llamamos genéricamente “pensar” y la consecuencia de este momento, el decidir.
No hay que olvidar que Aristóteles nos ha legado tres tratados sobre esta condición humana: porque a diferencia de los animales, el ser humano cuanta con la capacidad para separar lo útil de lo nocivo, lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto: con la voz y la capacidad para articular palabras.
Y es que la Ética, que en un primer sentido significa costumbre o carácter –el hábito o disposición del alma para relacionarse con las personas y las cosas- forma parte de la ciencia política, ya que todas las comunidades poseen usos y formas de ser que el saber político clasifica y conoce bien. Además de que enseña que la virtud no viene directamente del conocimiento, sino que requiere el hábito, que la felicidad no es un estado sino una actividad, y que el placer no es la felicidad sino una consecuencia de la virtud.
Creo que en la coyuntura nacional, en la compuerta de las elecciones próximas del 7 de junio de 2015, puede ser de gran ayuda, reflexionar este ensayo sobre la manera correcta de pensar, elegir y tomar decisiones, en ese orden, en atención a principios buenos, nobles y bellos: la virtud
1. - Planteamiento General.
El objeto del presente análisis es la duda en el hombre, y debería añadirse el término malo, aunque tal vez resulte excesivo. Porque los hombres buenos, los que hacen de la virtud su modo de ser y con sus actos la felicidad de la psyché prácticamente no dudan. Estos últimos, los mejores, son cada día más escasos y se les reconoce con tanta dificultad que metafóricamente podría considerarse que no forman parte del hombre común y corriente, los que si dudan.
Tampoco se analizan los actos de aquellos otros que por sus disposiciones naturales y sus acciones son calificados como bestiales por sus hábitos animales. Los brutos (creciendo en México cada día más y más),  no dudan porque no tienen uso de razón. Finalmente, no cabe en este estudio la presencia de los sabios, quienes por vivir exclusivamente para y por la parte más divina del hombre son llamados Dioses y ya no hombres. Los seres superiores, los que se cuentan con los dedos de la mano en una comunidad, tampoco dudan, porque la duda es una elección entre el bien y el mal, y en ellos no existe este dilema.
La duda es un acto del alma, se origina el alma y en primer lugar podría decirse que es producto de un desacuerdo entre las dos partes en que se divide ésta: la parte racional y la parte irracional.
Uno puede estar convencido de esta afirmación y sin embargo no entenderla. Porque la duda atañe, a su vez, a los componentes de la razón del ser humano y aquella parte de lo irracional del mismo, que participa de la primera. Porque también es determinante la presencia y comprensión de conceptos tales como: principios y fines, uso y posesión, voluntad-deliberación-elección, vicios y virtudes, justicia y amistad.
¿O que acaso no puede haber injusticia con uno mismo, cuando entre las partes del alma, una sufre algo contra sus propios principios y deseos? ¿No es necesario que exista una cierta justicia recíproca entre ellas, y no una justicia cualquiera, sino la propia del amo y del esclavo, la del esposo y la esposa? ¿Y que no es necesario entender que el amor a sí mismo y la concordia con el amigo son requisitos indispensables para que el hombre no dude?
Tal vez, sin embargo, lo que resulte más temible en la duda, es que ésta tiene que ver con el conocimiento particular, con las percepciones sensibles, con la experiencia diaria de los hombres y las mujeres que vacilan.
¿Cómo? ¿Cuando? y ¿A quién le sucede que dude?
Son los apetitos y el placer, el aparente, los que han de explicar el resorte disparado. Pero sobre todo los dolores. Porque se apetece aquello que mitiga el dolor, aún a costa de acrecentarlo… porque los deseos viles y violentos apartan la razón, bloquean los principios, destruyéndolos poco a poco, y disfrazan los fines. Los hombres que padecen esta vida son los que han elegido el género de la voluptuosidad, aunque esto sea sólo un decir, pues si el objeto de la voluntad es el bien, “se sigue que el objeto deseado por un hombre que no elige bien no es objeto de la voluntad”
Por lo tanto serán los hombres que no se contienen en perseguir el placer o en huir el dolor, los que aún a costa de su voluntad harán lo contrario a su razón, después de dudarlo.
2.- Antecedentes.
Para unos todo es cuestión de no dudar, para otros, la duda no existe como tal. Esta era la opinión que prevalecía entre los filósofos anteriores a Aristóteles. El viejo Sócrates (y todo el platonismo-cristianismo voluntarista que enferma nuestro tiempo mexicano), negaba la presencia de la duda “porque nadie obra contra lo mejor a sabiendas”. Bajo la concepción socrática, los modos de ser del hombre se resumían en cuatro combinaciones, entre cinco elementos: la razón y el deseo, el bien y el mal o lo correcto y equivocado, y los actos o modos de ser.
Una razón equivocada, pero un deseo bueno, donde manda la razón, es causa de un modo de ser malo; y donde manda el deseo es causa de lo contrario. A su vez, una razón correcta, pero un deseo malo, será un modo de ser bueno o malo, según la parte que gobierne en el alma: la racional o la irracional.
Pero lo anterior es un sofisma del cual adolece todo el platonismo hasta la fecha, porque además de desconocer la verdadera y correcta constitución del alma, muestra una irreverencia y falta de humildad ante este saber, el de la mejor parte del hombre. Para los platónicos todo vicio es involuntario, el mal se hace sin desearlo y solo el bien es obra de la voluntad.
Es necesario introducir aquí ciertas complicaciones necesarias. Sabemos que las partes racional e irracional del alma se dividen en dos cada una: la racional se descompone en parte científica y parte razonadora; y, la parte irracional se fragmenta en nutritiva y apetitiva o desiderativa. De esta segunda parte del alma, será la parte desiderativa la que, en tanto participa de la razón, se relacione con la parte primera, en grados y modos diferentes, según el hombre de quien se trate.
En segundo lugar, habrá que recordar las cosas que suceden en el alma. A saber, el alma experimenta pasiones, esto es todo lo que va acompañado de placer o dolor. Dependiendo la capacidad que tenga el alma de ser afectada por las pasiones, se sabrá que tipos de facultades o potencias son las que dispone el hombre. Finalmente, de acuerdo al comportamiento que el ser humano adopte, en función de las facultades, respecto de las pasiones o afecciones, se dirá que un hombre tiene tal o cual modo de ser.
Otra cosa más, las actividades por las cuales uno se forma un carácter o modo de ser, tienen a su vez su principio en otra parte: en la elección. Pero la elección, asimismo tiene como principio “el deseo y la razón por causa de algo”.
Ahora bien, si por el modo de ser cada persona se dice que esta es virtuosa o viciosa, -y las virtudes pueden ser de dos clases según se adquieran por costumbre (Éticas) o bien por la enseñanza (Dianoética)- se sigue que “puesto que la virtud ética es un modo de ser relativo a la elección, y la elección es un deseo deliberado, el razonamiento, por esta causa, debe ser verdadero y el deseo recto si la elección ha de ser buena, y lo que la (razón) diga (el deseo) debe perseguir”
Es necesario aclarar cómo se comunican las dos partes del alma, puesto que no usan el mismo código al relacionarse con los objetos de apetencia -lo bello, lo conveniente, lo agradable- o aversión -lo vergonzoso, lo perjudicial, lo penoso-. “Lo que en el pensamiento son la afirmación y la negación, son, en el deseo, la persecución y la huida”. Estamos listos.
3.- El Mecanismo de la Duda.
Como ya se dijo, el alma racional consta de una parte que trata sobre las cosas que no pueden ser de otra manera, en tanto que el resto trata sobre lo contingente, lo que puede ser diferente, imprevisto, según las circunstancias. Esta es la parte razonadora, la que delibera sobre las cosas: pues “razonar y deliberar son lo mismo”.
La razón, a diferencia de los deseos, afirma o niega en búsqueda de la verdad, y los medios de que dispone son el arte, la ciencia, la prudencia, la sabiduría y el intelecto o el entendimiento. De ellos, la prudencia es el modo de ser del hombre que lo dispone para la recta deliberación. Ambas, la prudencia y la deliberación, tratan sobre los medios que conducen a los fines, solo que, la prudencia y la virtud moral son causa de que la obra del hombre se lleve a cabo “porque la virtud hace rectos el fin propuesto y la prudencia los medios para este fin”. En cambio, la deliberación no garantiza que se cumpla el fin del hombre. Pues la deliberación, en cierta forma, puede ser ignorada. (Y este es el problema social, nacional)
El hombre prudente, delibera y elige lo mejor, y “la felicidad es la actividad de acuerdo con la virtud”… sabe lo que es bueno y elige lo mejor y sus acciones son, por ende virtuosas, “y los principios de la acción son el propósito de esta acción”. El prudente atiende a sus principios, que son su razón, y por ello se dice que la prudencia, el mayordomo de la razón, es “La virtud de la parte del alma que opina”.
El hombre que es virtuoso decide después de deliberar, y por lo tanto, desea de acuerdo con la deliberación. Es decir, el principio de la acción procede de un apetito, pero se atiende a la recta razón que le dice si debe desearlo o no. La razón manda sobre los deseos.
Pero para el hombre corrompido por el placer o el dolor, el principio no es manifiesto, y ya no ve la necesidad de elegirlo y hacerlo todo con vistas a tal fin: el vicio destruye el principio”. Luego entonces, un hombre que se ha corrompido por placer o el dolor (comer, beber, la concupiscencia, la lujuria) por perseguirlo o huir con exceso de ello, por equivocarse en cuanto a los objetos del apetito, y por desear los objetos de aversión, si bien puede deliberar y aún elegir, será en relación a objetos diferentes, pues en los hombres incontinentes ante los placeres o dolores, la elección se ha realizado aún antes de deliberar. Se simula el pensamiento, se razona ficticiamente y se elige lo que otros eligen antes
Se elige algo que es contrario a la deliberación, y por esto tenemos un cierto carácter. Las acciones que resultan de este modo de ser son voluntarias, puesto que sus principios están y dependen de nosotros. Pero existe una diferencia entre las acciones y los modos de ser en cuanto a la voluntad de los mismos, pues de las acciones “somos dueños desde el principio hasta el fin… en cambio, de nuestros modos de ser somos dueños solo del principio”
El deseo, que es el fin, se impone, por así decirlo, a la elección resultante de la deliberación que ha tenido lugar en la parte racional del alma. Se apetece lo agradable o lo doloroso y se persigue o rehúye voluntariamente… de nuestras acciones somos dueños desde el principio.
Paradójicamente, el hombre elige ser malo al obedecer a sus apetitos sobre su razón, pero no obra voluntariamente, pues como ya se dijo, el objeto de la voluntad es el bien y si no se elige este es que no se actúa voluntariamente. Pero también es cierto que el principio de la acción está en nuestro poder, y lo que está en nuestro poder es voluntario. Por lo tanto, el principio de la acción debe provenir de los apetitos, los que al desear algo malo para uno mismo, lo hacen no como un amigo, sino todo lo contrario: son los vicios particulares a cada comunidad
Sin embargo, el hombre que duda es porque sabe, que de acuerdo a sus principios, que son su razón, no debe desear lo que apetece: “hace lo que sabe que no debe hacerse”…pero al desear, eligen y deliberan en ese orden, y por lo tanto, su modo de ser no es producto de una, “inteligencia deseosa o de un deseo inteligente”… El deseo desbanca a la razón, aun a costa de él, en tanto que la razón no hace uso de este saber, “pues empleamos el termino saber en dos sentidos: del que tiene conocimiento pero no lo usa, como del que lo usa”
Dado que el alma, en tanto que tiene razón, delibera con base en dos tipos de conocimiento: el universal o general y el particular o sensible… la conclusión que resulta de ser afirmada por toda el alma, y “cuando la acción se requiere, debe obrar inmediatamente”. Pero el deseo hace que actuemos de manera contraria “porque el deseo los apetitos, “mi gusto es” tiene la capacidad de mover todas y cada una de las partes (del alma)”.
La premisa mayor es una opinión universal, es la razón mayor, son los principios de donde parte el pensamiento. La premisa menor, es la opinión particular que los hombres tienen sobre ciertas cosas, las sensaciones que caen bajo el dominio de la percepción y son más verdaderas, y con las que hay que estar acuerdo. Y entonces, la opinión particular puede o no seguir a la opinión universal, pero la razón afirma o niega esta deliberación y elige en consecuencia. La opinión, entonces, no es contraria a la recta razón, pero el deseo, sí... Y uno duda a quien seguir: a la razón o al deseo.
Existe la duda porque el hombre posee un principio que se opone al deseo humano, y eso es, en sí, un bien. Pero los dolores que embargan al hombre son tan fuertes, que expulsan a la razón y lo llevan a cumplir el deseo. Que los modos de ser son resultado de las actividades del alma, es evidente, “pero, una vez que han llegado a serlo ya no les es posible no serlo”. Porque el vicio destruye el principio. Y el vicio, que son deseos de lo placentero, es consecuencia de los apetitos para calmar el dolor “porque el apetito va acompañado de dolor, aunque parezca absurdo sentir dolor a causa del placer”
Son las crudas del alcohol, la soledad de la abstinencia, el peso de la culpa, y lo mas importante en la antesala de la elección política, la parálisis, el abstencionismo o la repetición inducida por el miedo, la parálisis, la terca ignorancia.
Yo ya tomé una decisión y no tengo Dudas: Deliberé de acuerdo a mis principios, con base en las percepciones sensibles, por el carácter de los candidatos y en virtud de lo que es justo, Elegí que en Temascaltepec y en Tejupilco ANULAR es VOTAR

*Citas tomadas de las Éticas editada por Gredos

Monday, June 01, 2015

UN DÍA EN LA VIDA

Eran las 6 de la mañana oscura, fresca, húmeda y silenciosa, que se comienza a romper discretamente, con bellezas cantarinas, con el trinar de las aves, el piar de los polluelos, el correr del agua que se escucha a lo lejos, conforme se aclara el día, al despertar el sol y abrirse paso la luz.
Resultan insuficientes las palabras para expresar lo que registran las sensaciones de la vista, el oído, el olfato y todo el tacto de la piel; los poros se abren, hasta la lengua saborea los aromas que se levantan con el nuevo día, el de las flores y la hierba mojada.
Pero donde la mañana se convierte en un festival de la naturaleza es en el momento en que se permite la libertad en las percepciones, aquellas que no se pueden explicar con palabras y menos con razones Sensaciones extrasensoriales que la humanidad milenaria ha llamado de diferentes maneras y nombres: magia, embrujos, encantamientos, divinidad, milagros y que en estos tiempos de la modernidad banal y ramplona lo atribuyen a una entidad metafísica, invisible, insolente, ontológica, que de muchas y variadas maneras le llaman y repiten, Dios.
Estoy en Temascaltepec, donde todos los días trato de capturar lo que no veo y no escucho pero que ahí está. Disfruto  no ver lo invisible, sentir más allá de lo que permite mi pequeña vista limitada a un espectro que no distingue ni los ultravioletas ni los infrarrojos, como lo hacen los gatos y  tecolotes.
Esta mañana la presencia de mi hija mayor, la primogénita alteró el medio y la circunstancia y la fiesta del despertar cobró una dinámica diferente. Sentía su presencia, dormida aun a la hora en que me levanté de la cama, tras salir del dormitorio de puertas de madera maciza, de pino oloroso, solo abrillantado con barniz natural. Sabía que el magnetismo de la casa de pisos de barro y con madera en el techo, construida con tabicones de la tierra de allí mismo, quemados en algún lugar del rancho, rojos y grandes, sólidos como piedras, se encontraba en movimiento.
Tras pasar y lavarme como todos los días, dar la lectura temprana a un capítulo de “Los pasos de López” de Jorge Ibargüengoitia, la primera que hago como siempre, antes de todos los antes, escuché el primer ruido alterado de esa mañana, de un día en la vida… “buenos días” sonó su voz desde la recamara. No sabía lo que me deparaba esta jornada y por lo cual, como siempre, doy gracias por vivir.
Me apuré a poner café de grano, del que traje de Sam’s Club ante la mala distribución de los cafés locales, los de San Andrés de los Gama de Temascaltepec y los de Amatepec, que a pesar de la fuerza de su sabor, son difíciles de conseguir. Es una tarea que podría generar empleos importantes –ya abundaré en este tema más adelante a la pregunta que me formulara a raja tabla -en medio de mujeres besos y alcohol, uno de mis buenos amigos, quien preguntó “¿qué harías para resolver el problema del desempleo?”- en todo caso termino por apuntar que el precio del kilo de café de Veracruz, comercializado por el club de precios es $20 pesos menor y viene en un bote metálico con excelente presentación: hay mucho trabajo por hacer. Pero los ineptos burócratas que van a saber de la vida (me salí del amanecer bucólico)
Ver despertar a la hija es un don que merece disfrutarse con pausas y observando los movimientos, el tono de la voz, la sonrisa, el color artificial del cabello, la figura casi perfecta, entrenada, el optimismo radiante que contagia y el humor ingenioso que me provoca sonrisas para adentro. “Tengo una cara que le cae bien a la gente”, me explicó, puso como ejemplo a Luis Gerardo Méndez, el actor de moda (Nosotros los nobles), “por eso lo contratan para tantos comerciales”. Dije que yo también tengo una cara agradable y carcajeándose exclamo “¡sí, cómo no!”
Bebimos un par de tazas de café, que ayudan a disfrutar con delicia las mañanas temascaltepequenses. Es indispensable esta bebida caliente y cargada para asentar el aura que nos rodea. Eso lo sabemos todos los que hemos resentido el despertar en este lugar, imantado por el nacimiento de agua, las enormes peñas que le dan nombre al barrio y los centenarios árboles que brindan sombras y abrigo a conejos y ardillas, coyote, tecolotes, aves rojas, amarillas, verdines, los fabulosos tzentzontles que alegran la llegada de la mañana con su canto de las mil voces, pero hay tórtolas, gavilanes, cuiniques, pajaritos y pajarotes, armadillos, víboras rayadas, negras y coralillas; mapaches y tlacuaches, ranas verdes que croan, y las maravillosas luciérnagas que provocaron esta mañana la admiración de mi chamaca, que brillan con luz propia, como lo hace ahora en su propia vida, y no faltan las chachalacas que me rezumbaron el recuerdo de su madre, tan presente también en la misma vida de la hija que me causa orgullo.
Tras conversar animadamente de muchos temas, Diana y yo nos concentramos en el problema que provoca la deslealtad de la gente. De la desgracia que significa la belleza de Temascaltepec pero la demencial condición de vida que se transpira en un pueblo cerrado y apático, en contraste con la fealdad de Tejupilco, escandaloso, peleonero y agresivo pero con movimiento y gente que sueña y respira, se mueve y mantiene la imaginación de tantas cosas que no se han olvidado. Luego viajamos a Tejupilco para abrir la librería “La WeB ó N@D@” y allí pasaron muchas cosas que voy a platicar ahora.
Es indudable que en este establecimiento solo entra la mejor gente de la región, incluyendo algunos despistados que toman sentido de la vida al momento de cruzar el umbral que separa la luz de la ignorancia. Era temprano aún cuando comenzaron los diálogos y tertulias. Me visitó una señora con una camisola color de rojo que traía grabado el nombre de Lino Garcia en un lado del pecho.
Fue interesante recibir una invitación del candidato del PRI a la Presidencia municipal de Tejupilco, porque es el primero que lo hace (¿será el único?). Entré en dialogo con la activista y fue de trato amable. Me percaté que además de ánimo (¿interesado?) la señora no sabe más y no puede decir otra cosa –“le voy a traer uno de los papelitos donde vienen los compromisos de Lino”- Le dije que no me interesan las promesas y fantasías y que me gustaría conocer su plan de gobierno. Estoy absolutamente seguro que ni Lino Garcia sabe que carajos va a hacer y solo está en la puja por conquistar el poder por el poder. Títere de un cacique, el candidato del PRI podrá ser una buena persona, pero el sistema es corrupto y el poder corrompe absolutamente, es axioma.
Un domingo de poca clientela, lamentablemente el comercio desleal que se apodera de la plaza pública de Tejupilco afecta gravemente la actividad comercial establecida. Las campañas políticas dañan aún más que la informalidad. La gente anda a tontas y locas, chismosea, pregunta sin bases, dice y contradice. No hay sentido, es tan bestial el sistema electoral mexiquense que se olvidan los nombres de los institutos políticos y se reduce todo el proceso electivo a rojos, azules o amarillos: patético…
Hago un breve paréntesis para señalar un segundo momento respecto a la pregunta que me formulara uno de los “asesores” del Presidente municipal (¿en funciones?) de Tejupilco, ya dije que sobre el empleo y las medidas que se deben tomar para solucionarlo. Debo señalar que la vida en estos pueblos hace que la gente se imagine que los problemas se arreglan con recetas, pócimas y píldoras de acción inmediata y no es así. Pero una de las medidas que se deben tomar de manera inmediata si de verdad se desea solucionar el desempleo y la falta de ingresos entre la gente, es cortando de manera radical el comercio informal, que aparentemente resuelve situaciones particulares transitorias, de ocupación y economía: urge erradicar la venta de mercancía “pirata” y las bases de taxis que colonizan todo el espacio urbano del pueblo. Pero los burócratas, los llamados “políticos” no son capaces de entender una ecuación sencilla de la economía básica, ni les interesa y les “vale madres”
Ayudé a un joven padre de familia que buscaba en libelos de superación personal, entender la nueva dimensión que le genera la presencia de un hijo. En vez de comprar las fórmulas de Walter Risso o Miguel Ruiz que cuestan entre 230 y 270 pesos, se llevó Edipo Rey, El Rey Lear y las Fábulas de Esopo por $100 y va a ser un mejor Padre de Familia y el hijo querido comenzará una vida superior al de los otros vecinos.
Pero el día se convirtió en un don tangible cuando coincidieron dos eventos inesperados y por eso asombrosos. Primero fue recibir el aviso de que me visitarían un grupo de amigos que merecen mi reconocimiento periodístico. Son exponentes de una comunicación que por radio, televisión y prensa han dejado constancia y sentado bases indiscutibles. ¿Invitas el tequila? Me preguntaron y tras mi afirmativa ficta, quedaron en llegar en treinta minutos.
Y entonces me toco presenciar una aparición ("Mother Mary comes to me. Speaking word of wisdom let it be...). Parecía un espectro que fue tornasolándose en un ángel. El primer contacto trató de la venta de un par de publicaciones religiosas, una con un imagen de lo que le llaman Sagrado Corazón y la otra no alcancé a fijarme, porque ya veía los ojos y la boca que sonreía con paz… ese fue el encuentro cercano del segundo tipo. Vi que me veía y sonreía, una paz que contagiaba.
Le dije que yo soy ateo y ella comenzó un argumento conocido, el de “dios lo he sentido”, “dios está conmigo”. De unos 20-25 años, la “hermana” ataviada con tocado en la cabeza y falda a los tobillos color azul lavanda, no me dijo su nombre y olvidé también la orden religiosa a la que pertenece.
Pero me di cuenta que estaba enganchada conmigo y que atendía con paciencia y gusto lo que decía y por eso entré en modo “amabilidad”, es decir entonar la voz, usar un lenguaje cortes, conducir el lenguaje corporal con afabilidad y confianza, apaciguar los demonios que me habitan y se excitan ante la presencia del fanatismo religioso y la sacralidad de lo prohibido.
Ya dije que no supe su nombre y en eso podría encontrar similitudes a la escena primera del encuentro de Marlon Brando y María Schneider en El Último tango en Paris, la de Bertolucci. Creo que no fue necesario saber cómo llamarnos.
Dije que tenía más experiencia que ella y notaba el vibrar de su labio inferior. No dejaba de mirarme a los ojos, su mirada inteligente. Me observaba ella tanto, como yo a ella. Le platiqué de la vez que en la iglesia del Buen Tono en las calles de Ayuntamiento, sentí la última llamada de lo que imaginaba como divino y que a pesar de ser tocado entre miles, renuncié al mundo de las casualidades y las probabilidades, al de los dogmas y de la fe ciega y, allá por mis lejanos 16 años me liberaba de miedos y cadenas.
Desde entonces no he dejado de buscar en la razón y en la realidad las causas de lo que me sucede y de ensayar explicaciones a lo que es necesario comprender y entender. Me he valido del conocimiento y de la ciencia, de la información y la experiencia, le decía. Y en tanto desarrollaba mis argumentos, notaba el encantamiento que pasmaba a mi nueva amiga. Le hablé del ajedrez y las millonadas de combinaciones y de la vida y de la superioridad sobre el tablero de los 64 escaques. El flechazo era inevitable. Estaba a punto de pasar al encuentro cercano del tercer tipo, cuando llegaron ellos y ahora me dispongo a tarearear la parte final de la rola eterna de “Cartón piedra” de Joan Manuel Serrat… Solo que en la sonata de Machado y musicalizada por el Serrat mas anticlerical y revolucionario, “ellos” eran los loqueros del manicomio y Aquí en Tejupilco, los que arribaron a la librería eran locos de atar.
El primer orate que se bajó de lo que parecía “La nave de los locos” del Bosco y que inmediatamente se postró a los pies de mi amada cautiva fue el actor, que caracterizado como Don Juan Tenorio, besó la mano de mi conquista que se alejaba espantada por los picaros seductores. Toda una lanzada adulterina, pero, entre cuates se comparte todo…
Mi “Brother” y súbitamente rival de amores, abría los ojos y exclamaba “soy un hijo de dios”… “creo en dios” pensando que así conquistaría el corazón de la virginal monjita. Mi diagnostico, por el contrario apuntaba en otra dirección. Tuve tiempo de clavar una banderilla al decirle antes de que saliera huyendo, a la “Sor Juana”, que al verla me recordó The sound of music” y ¡Ohhh! por increíble que les parezca, amigos lectores, la monja sonrió abiertamente porque sabía que es la película que se tradujo en México como “La novicia rebelde” y que trata del amor de una bella religiosa por un viudo rico.
La vi partir, no sin antes concluir este día con la llegada también, como todo en este día,  inesperada de un amigo que llevaba mucho tiempo olvidado de mi existencia, sabedor de que no soy afecto a los excesos ni a las salidas, las parrandas ni francachelas, pero en compañía de un par de mujeres me dijo, “me acompañas” te “toca ella”… altota, grande, bien buenototota, con unos ojos verdes hermosos, de Luvianos: dije inmediatamente si acepto.

Terminaré este relato con dos imágenes derivadas de un día inspirado en la canción de los Beatles… Son el tocamiento de piel, las caricias y los besos apasionados, la cerveza y los clamatos, la aventura y la sorpresa… Por la noche, en cambio, el inconsciente que me habita cobro factura: soñé una niña vestida de blanco, que en la primera escena onírica, que las reminiscencias diurnas me traen a la memoria, me abraza y tomada de mi mano no se separa de mi… luego, en otra parte del sueño, me veo regresando por la niña, que ahora duerme en el regazo de la madre feroz y horripilante, que mira con furia como la extraigo de entre sus piernas, porque quiero estar con ella… (Gulp) Freud ¡help! me we have a problem… Esta leyenda va a continuar...

LibrArte y la Retórica

Para Platón, la Retórica era semejante a la Gastronomía y la Cosmética, vis a vis la Política, la Medicina y la Gimnasia. Él Filósof...